Una de las dudas más habituales es por qué unos vecinos pagan más que otros, o por qué un local no paga el ascensor. La respuesta está en el coeficiente de participación y en los estatutos de la comunidad.
El coeficiente de participación
Cada departamento tiene asignado en el título constitutivo un coeficiente —un porcentaje— que determina su parte en los gastos comunes y en las decisiones. Por norma general, los gastos se reparten según ese coeficiente.
Las excepciones: gastos que no comparten todos
Los estatutos pueden establecer que ciertos propietarios no participen en determinados gastos. Los casos típicos:
- Los locales en planta baja, que no usan la escalera ni el ascensor, suelen quedar exentos de esos gastos.
- Las plantas bajas pueden no participar en el mantenimiento del ascensor.
- El aparcamiento puede tener su propio reparto para sus gastos específicos.
Para ello, la comunidad maneja varios «grupos de reparto»: un mismo propietario puede tener un coeficiente para los gastos generales y otro distinto (o ninguno) para los gastos de los que está exento.